Homo homini
lupus significa
"el hombre es un lobo para el hombre". Lo dijo Hobbes, en el siglo
XVII, para quien era necesario un Estado capaz de velar porque no prevaleciera
la Ley del más fuerte y el “todos contra todos”. Una fuerza mayor que la de los ciudadanos individuales que frenara sus
tendencias autodestructivas.
Actos tan horribles como el atentado en el maratón de Boston, 11M, 11S, violencia doméstica, matanzas a civiles, Chernóbil, guerras, violaciones (de cualquier tipo: a la propiedad privada, de los derechos humanos, sexuales...), hambre mientras se derrocha comida y recursos, discriminación y segregación, no respeto de los derechos fundamentales, daños deliberados...
Son ejemplos que parecen apoyar esa visión pesimista del género humano.
Me pasma darme cuenta que lo peor es nuestra desensibilización (sí, nuestra, me incluyo). Da igual el tamaño de la
atrocidad/injusticia. Desde las más cotidianas a aquellas más escalofriantes
por ser menos comunes. Nos hemos acostumbrado, ¿nos hemos acostumbrado?
En la otra cara de la moneda se encuentra Rousseau, para quien el hombre es bueno por naturaleza y las desviaciones (es decir los actos que no encajan con la bondad natural) se deben a errores históricos que pueden acatarse. La sociedad convierte al hombre natural (bueno, cooperativo, feliz y equilibrado) en un mal hombre social (malo, competitivo, desequilibrado y egoísta). Y esto ocurre, según Rousseau, porque la sociedad crea en el hombre necesidades que van más allá de la supervivencia. Necesidades en realidad superfluas que nos degradan.
¿Qué tipo de necesidad puede llevarnos a convertirnos en nuestros peores enemigos?
¿Qué satisfacción es la que realmente nos
sirve para estar en equilibrio con nosotros mismos y con el resto?
Razón está por los dos lados. Somos ,,lobos" y quiero creer que la mayoría es buena por naturaleza. Nacemos ,,buenos" y el resto lo hace entorno. Aunque claro, creo yo, siempre llega la hora que tienes que hacerte tu mismo. Estar en equilibrio o no? Cada uno se busca sus respuestas. Yo personalmente quiero cierto equilibrio. Un ,,columpiarse" entre ángel y demonio. Ya que sin duda tenemos los dos lados...no digo más. Margarita.
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